Criando a los niños a riesgo
Genetic Connection Between ADHD, Addiction and Antisocial Behavior

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El Trastorno de Personalidad Antisocial y el Triángulo Interior

Tres porciento de la población, es decir, 8,100,000 individuos en los Estados Unidos tienen trastorno de personalidad antisocial. Aún más personas (especialmente aquellos con adicciones) tienen rasgos de personalidad antisocial (conducta antisocial) pero no el trastorno como tal.

Las personas con trastorno de personalidad antisocial y rasgos antisociales son peligrosas para el resto de nosotros.  ¿Por qué son tan peligrosos quienes tienen trastorno de personalidad antisocial? ¿Qué es la personalidad antisocial y cómo se desarrolla?

El trastorno de personalidad antisocial es el término oficial usado para describir un síndrome que también ha sido llamado sociopatía.  “Sicópatas" son las personas con una forma extrema de este mismo trastorno. Un comité de expertos ha desarrollado la definición actual del trastorno de personalidad antisocial.

El trastorno de personalidad antisocial es descrito en el DSM IV como “un patrón generalizado de falta de consideración y violación de los derechos de los demás, observado desde los 15 años, según indicado por tres o más de los siguientes:

  1. Violación de las normas sociales referentes a las conductas lícitas, según indicado por el cometer repetidamente actos que den pie al arresto.
  2. Tendencia a engañar, según indicado por mentir repetidamente, usar diferentes identidades, o estafar a otros, sea para beneficio personal o por placer.
  3. Impulsividad o incapacidad de planificar por adelantado.
  4. Irritabilidad y agresividad, según indicado por involucrarse en peleas frecuentemente o asaltar a otras personas.
  5. Despreocupación por la seguridad de sí mismo o de los demás.
  6. Irresponsabilidad consistente, según indicado por la incapacidad de mantener trabajo o de honrar obligaciones financieras.
  7. Falta de remordimiento, según indicado por ser indiferente hacia el lastimar a otros, o racionalizar el haber lastimado, maltratado, o robado a otras personas."

¡Considere cuán temprano en la vida ya está desarrollado este trastorno! Para calificar para el diagnóstico de trastorno de personalidad antisocial, y considerarse peligrosa, una persona no tiene que ser un criminal o tener un expediente de haber sido arrestado. Existen diferentes grados en la severidad de este trastorno.

No importa el grado de severidad, tomados como grupo estos individuos NO son personas “normales” quienes toman malas decisiones morales. Los individuos con este trastorno tienen una vida emocional anormal.  Son “superficiales.”  Tienen poca o ninguna capacidad para la empatía, y tienen poca o ninguna conciencia (criterio 7).

Lo que hace peligrosas a las personas con personalidad antisocial son la ausencia de empatía y de conciencia.

La carencia de empatía y de conciencia les permite a las personas antisociales violar los derechos de los demás. Los investigadores han desarrollado escalas para medir lo que llaman “insensibilidad emocional” en individuos con trastorno de personalidad antisocial.  Quizás debido a la falta de conexión emocional y la ausencia de la capacidad para ponerse en el lugar de otros, aquellos con personalidad antisocial también tienden a manifestar grandiosidad y egocentrismo.

Dado que no sienten emociones de manera normal, los individuos con trastorno de personalidad antisocial responden a las recompensas y a los castigos de manera diferente que el resto de nosotros.

Los estudios demuestran que su sistema nervioso autonómico no está suficientemente activado.  Por esta razón estos individuos se aburren fácilmente, necesitan situaciones excitantes, y parecen tener impulsos incontrolables.  La necesidad que tienen de sentirse excitados, y su manera de no responder a los castigos crea las condiciones propicias para el abuso de sustancias y las adicciones. Imagínese un triángulo con tres lados representando las tres cualidades que forman el carácter. 

Estas cualidades son la capacidad de amar, el control de los impulsos, y la capacidad de razonamiento moral.

Los trastornos infantiles ODD (trastorno de oposición y desafíante) y CD (trastorno de conducta) pueden evolucionar y convertirse en trastorno de personalidad antisocial.  Algunos adolescentes con trastorno de personalidad antisocial no son diagnosticados porque los adultos no entienden la seriedad de la combinación de la tendencia a engañar, la falta de control sobre los impulsos, la irritabilidad y la osadía.

Los adolescentes y los adultos con trastorno de personalidad antisocial tienen un trastorno de carácter severo.  En el centro de la personalidad antisocial están las deficiencias en los tres lados del Triángulo Interior. Piense en lo que significa el carácter.  El carácter es nuestra capacidad de amar, nuestra capacidad de controlar nuestros impulsos, y de razonar moralmente.  Una persona de buen carácter tiene fuertes estas tres cualidades.

El libro Just Like His Father? le enseña cómo se desarrollan estos problemas, y le ofrece una estrategia para prevenirlos en su niño “a riesgo”.

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Triángulo Interior: Capacidad de Amar, Control de Impulsos, Razonamiento Moral

Las personas con trastorno de personalidad antisocial tienen deficiencias en la capacidad de amar, el control de impulsos, y el razonamiento moral. 

Estos individuos no amanecen con el trastorno a los 15 años como si hubieran agarrado un resfriado.  Los problemas en la capacidad de amar, el control de impulsos y el razonamiento moral se desarrollan desde el momento de la concepción.  Creemos que existe un período de tiempo clave para desarrollar la capacidad de amar.  Los niños deben aprender a amar antes de la pubertad, o posiblemente nunca sean capaces de amar.  El control de impulses y el razonamiento moral pueden mejorarse a cualquier edad si la persona está motivada a hacerlo.

El desarrollo de la capacidad de amar sienta las bases para el desarrollo del control de impulsos y de la capacidad de razonamiento moral. (Favor de ver la definición de capacidad de amar que se ofrece en este sitio.)

Ya que los individuos con trastorno de personalidad antisocial no son capaces de amar, es fácil para ellos tener un estilo de vida en el que utilizan a los demás (criterios 5 y 7). Tienen poca si alguna capacidad de controlar sus impulsos (criterios 1, 3 y 4). También carecen de un código moral a seguir (criterios 1, 2, y 6).

Más sobre el Triángulo Interior:

La base del Triángulo Interior, y la médula del buen carácter es la capacidad de amar.  La capacidad de amar depende de nuestra vida emocional interior y de nuestra capacidad para la empatía (Capítulo 3 de Just Like His Father?). Los lados del triángulo están formados por la habilidad de controlar impulsos (Capítulo 4) y la capacidad para el razonamiento moral (Capítulo 5).

El control de los impulsos es nuestra habilidad para manejar nuestros apetitos y emociones.  El razonamiento moral es nuestro entendimiento de la moralidad y la manera en que usamos este entendimiento.  Una persona con capacidad de amar y capaz de controlar sus impulsos funcionaría bien en cualquier sociedad, sin importar los valores morales de esa sociedad.  Los valores morales varían según la cultura, pero todas las sociedades humanas tienen un código moral que se espera los miembros sigan.

Para entender mejor cómo trabaja el Triángulo Interior, veamos qué resultaría si uno de los tres lados no estuviera bien desarrollado.  La persona con poca capacidad para amar sería la más afectada.  Sin embargo, la persona con poca empatía y una vida emocional pobre pudiera compensar parcialmente si tiene el control de impulsos y el razonamiento moral bien desarrollados.  Sus valores morales y su dominio propio le guiarían a comportarse bien con los demás, aún si careciera de sentimientos que guiaran su conducta.

Seguramente usted conoce alguien que encaja con esta descripción. A menudo estas personas son algo frías y hacen todo “por el libro” Ya que carecen de sentimientos afectuosos fuertes que guíen su conducta, temen con buena razón lo que sucedería si el control de sus impulsos y/o su razonamiento moral se deterioraran.

Estos individuos que se conducen “por el libro” son percibidos por los demás como limitados en el área de los sentimientos.  Aún así, tienden a ser buenas personas que no se aprovechan de los demás.  Así, cierta interacción entre los genes y la crianza permite el desarrollo del carácter de manera que la deficiencia en capacidad de amar es balanceada cuando el control de impulsos y el razonamiento moral están bien desarrollados. A estas personas les recomendamos que sigan actuando “por el libro”. 

La persona con deficiencias en el control de impulsos pero con una capacidad de amar y un razonamiento moral bien desarrollados es una persona impulsiva que siente culpa y remordimiento.  Estos individuos se comportan mal impulsivamente aunque verdaderamente no quieran hacerlo.  Ya que a este tipo de persona le preocupa este problema, está dispuesta a buscar ayuda.  Aquellos con problemas en el control de sus impulsos pueden beneficiarse de adiestramiento y medicinas para fortalecer su centro de control de impulsos.

Cuando la capacidad de amar y el control de impulsos están relativamente intactos y la capacidad de razonar moralmente está afectada, el individuo tiende a justificar su mal comportamiento.  Por esto es que usamos la expresión “hay honor entre los ladrones.” Los ladrones con honor tienen intacta la capacidad de amar.  Muchas personas que terminan en el sistema de justicia criminal llegan allí debido a fallas en su razonamiento moral y control de impulsos.

La alta proporción de conducta criminal presente en los grupos socioeconómicos más bajos no se debe a un mayor número de verdadero trastorno de personalidad antisocial en esos grupos.  Los responsables son las diferencias en razonamiento moral y en la crianza sobre el control de los impulsos. 

Debemos desarrollar maneras confiables de identificar a los criminales cuya capacidad de amar está intacta.  Estos individuos no cumplirían el criterio 7 del DSM IV. El problema es que el remordimiento es muy difícil de medir, y muchos con trastorno de personalidad antisocial fingen remordimiento.  La capacidad de razonamiento moral puede mejorarse por medio de la educación y el tratamiento de la persona que tiene las otras cualidades intactas.

Triángulo Interior: Capacidad de Amar, Control de Impulsos, Razonamiento Moral