Mientras nuestros cerebros tienen sistemas bien desarrollados para decirnos qué hacer “¡ADELANTE!”, los sistemas que nos dicen “¡PARE!” no funcionan tan bien.

Esto es cierto para TODOS nuestros apetitos básicos.  Es muy importante aprender a activar el botón que dice “¡PARE!”. Este aprendizaje debe empezar tan pronto como comienzan a manifestarse los apetitos (alrededor de los 2 años). El botón que dice "¡PARE!" es el centro de control de impulsos de una persona.  El centro de control de impulsos está ubicado en una parte especializada del cerebro la cual se desarrolla durante la niñez y adolescencia. Esta parte del cerebro también puede fortalecerse en la adultez por medio de la práctica.  Puede ser debilitada por muchas influencias, tales como lesiones cerebrales y abuso de sustancias.

¿Cómo se Desarrolla el Control de Impulsos?
Los niños nacen con cierto nivel de habilidad en el control de sus impulsos.  El control de impulsos es un rasgo de temperamento, ¡tal vez es un talento!  Aún los niños con deficiencias en el control de impulsos pueden mejorar sus habilidades con la crianza apropiada.


El castigar las conductas problemáticas no ayuda mucho a los niños “a riesgo” a desarrollar control de sus impulsos.  La conducta impulsiva de los niños “a riesgo” provoca conductas (o prácticas) disciplinarias basadas en el castigo.  ¡Este estilo de crianza resulta en un empeoramiento de la conducta del niño! Para consejos sobre la crianza de los niños y guías para evitar esta trampa, lea Just Like His Father? (disponible pronto en español).

criando a los niños
El control de impulsos, o fuerza de voluntad, protege contra el TDAH, las adicciones y el trastorno de personalidad antisocial.

¿Qué es el Control de Impulsos?
Cuando hablamos de control de impulsos, realmente estamos hablando de controlar nuestras reacciones a los impulsos que provienen de nuestros apetitos básicos y de nuestras emociones. Una persona con buen control de sus impulsos o fuerza de voluntad puede resistir sus apetitos y controlar sus actos.


La impulsividad es un síntoma importante del TDAH, de las adicciones y del trastorno de personalidad antisocial. La impulsividad es lo opuesto al control de impulsos.  La impulsividad también ha sido definida como “Una predisposición hacia reacciones rápidas no planificadas, sin considerar las consecuencias negativas de esas reacciones.” Las personas impulsivas actúan súbitamente.  No se toman tiempo para planificar o tomar en cuenta las consecuencias de sus actos.  Para prevenir el TDAH, las adicciones y la conducta antisocial, los niños necesitan desarrollar control de sus impulsos.

¿Qué son los Impulsos?
Un impulso es un pensamiento sobre hacer algo.  Los impulsos provienen de nuestros apetitos básicos y de nuestras emociones. Tenemos apetitos básicos hacia aquello que nos brinda placer: alimentación y comodidad, contacto físico y emocional con otras personas, sexualidad, dominio social, y entretenimiento.  (Si duda que el entretenimiento sea un apetito básico, ¡piense en cuánto dinero gasta en ello cada año!) Los apetitos y las emociones conducen a los impulsos o pensamientos sobre tomar una acción.


Más sobre los Apetitos…
¿Qué exactamente es un apetito? Un apetito es una fuerza muy poderosa en nuestro interior la cual nos hace desear hacer algo.


Cuando hacemos lo que nuestros apetitos nos dicen que hagamos, somos compensados con sensaciones placenteras. Nos hace sentir bien hacer lo que nuestros apetitos nos dicen que hagamos.  El problema es que es difícil hacer suficiente para satisfacer todos nuestros apetitos.  Tomemos por ejemplo el apetito para comer.  Casi todas las personas quienes permiten que su apetito dicte qué y cuánto comer están sobrepeso.  Por esto es que muchas personas son obesas.

ARRIBA

Genetic Connection Between ADHD, Addiction and Antisocial Behavior

Los Niños Voluntariosos tienden a tener dificultades en el control de sus impulsos,  y un apetito fuerte hacia el dominio social.

Mejore el Control de Impulsos de su niño, Ordene Su Copia de Just Like His Father? (disponible pronto en español)

Triángulo Interior: Capacidad de Amar, Control de Impulsos, Razonamiento Moral